Biblioteca verificada

Biblioteca de cuentos

Cuentos populares y literarios publicados con fuentes verificables.

Sentido y valores

Cuento popular

Filosofías (Pardo Bazán)

-La desgracia -opinó Lucio Dueñas, muy aficionado a sostener paradojas- no consiste en nada grande ni terrible: los días peores de la vida son a veces aquellos en que, sin sucedernos cosa importante, nos abruman mil chinchorrerías.

Cuento popular

Esperanza y Ventura

Las dos primas, descalzas, bajo el sol ardoroso de julio, iban camino del Santuario. Lo de la descalcez era una de las condiciones de la oferta.

Cuento popular

Error de diagnóstico

La profesión médica tiene horas terribles, y por muy curtido que esté el corazón, se pasan las de Caín. Los materialmente compasivos y bondadosos sufren al ver dolores y agonías; los más refinados sufren en especial al comprobar los límites…

Cuento popular

En el pueblo

Desde que habían tomado aquella criada, los esposos no podían evitar cierta inquietud, que se comunicaban en frases embozadas y agoreras, en alusiones intencionales y hasta, sin necesidad de palabreo, con un enarcar de cejas o un leve…

Cuento popular

En el presidio

El hombre era como un susto de feo, y con esa fealdad siniestra que escribe sobre el semblante lo sombrío del corazón. Cuadrado el rostro y marcada de viruelas la piel, sus ojos, pequeños, sepultados en las órbitas, despedían cortas chispas…

Cuento popular

En Babilonia

Apenas -empujado por el gentío, aturdido por el vocerío, quebrantado del largo viaje- se vio en la estación, miró alrededor con una curiosidad insaciable, ardiente. ¡Babilonia!

Cuento popular

El árbol rosa

A la pareja, que furtivamente se veía en el Retiro, les servía el árbol rosa de punto de cita. «Ya sabes, en el árbol...» Hubiesen podido encontrarse en cualquiera otra parte que no fuese aquel ramillete florido resaltando sobre el fondo…

Cuento popular

El zapato

Cuando oigo decir que el amor es felicidad, siento tentaciones de responder inmediatamente: «Sí, con tal que no anden por medio los celos, porque los celos son una enfermedad ridícula y a la vez dolorosa, de esas en que se oculta el dolor…

Cuento popular

El viejo de las limas

Nunca Leoncia se había sentido más triste que aquella perruna noche de invierno, última del año, en que la lluvia se desataba torrencial, y las violentas ráfagas, sacudiendo el arbolado del parque, desmelenaban sus ramas escuetas, sin…

Cuento popular

El té de las convalecientes

Estaban aún un poco mustias, con un poco de niebla en los ojos mortecinos; pero ya deseosas de salir al ruedo y disfrutar su juventud, porque habían visto muy de cerca lo que horripila, y parecía inverosímil que hubiesen escapado de sus…

Cuento popular

El triunfo de Baltasar

Me consta que aquella noche, los Magos se reunieron en consejo. Divididas estaban las opiniones, y dos de los reyes orientales no eran partidarios de que se prolongase tal estado de cosas.

Cuento popular

El testamento del año

Ante una mesa cubierta de papelotes, sepultado en vasto sillón de cuero inglés, un mozo, pensativo, registra el fárrago. Sus cejas negras, que dibujan sobre la frente sin arrugas un arco de azabache, se fruncen de descontento, y sus ojos…

Cuento popular

El tesoro de los Lagidas

El esclavo nubiano, portador de la lámpara de arcilla, la colocó cuidadosamente sobre la estela de onix, y el reflejo de la luz proyectó en las paredes de la cámara sepulcral, decoradas con pinturas prolijas y jeroglíficos misteriosos, las…

Cuento popular

El sabio

¡Honrad a Indra, el todopoderoso, y después recitad este poema, en el cual hay dulzores y amargores, la esencia de la vida humana! Sabed que en la sagrada Benarés se celebraron con esplendor las bodas de la virgen Utara y el sabio Aryuna.

Cuento popular

El rosario de coral

Las monjitas del convento de la Humildad fueron testigos de un prodigio más inexplicable que ninguno. El prodigio, en efecto, no se parecía a los reiterados casos en que la gracia, visiblemente, había descendido sobre el convento.

Cuento popular

El rival

-La única mujer que me ha trastornado inspirándome algo espiritual, algo dominador -dijo Tresmes evocando uno de sus recuerdos de galanteador incorregible-, ni era bonita, ni elegante, ni descendía del Cid...

Cuento popular

El puño

Los que recuerdan esta historia la sitúan en los años en que Marineda era todavía uno de esos pueblos pacíficos y semiadormilados donde ocurren precisamente las mayores tragedias individuales.

Cuento popular

El príncipe Amado

I El rey Bonoso y la reina Serafina gobernaban pacíficamente, hacía veinte años largos de talle, uno de los reinos más fértiles y ricos del continente Oceánido, que se llamaba el reino de Colmania.

Cuento popular

El pozo de la vida

La caravana se alejó, dejando al camellero enfermo abandonado al pie del pozo. Allí las caravanas hacen alto siempre, por la fama del agua, de la cual se refieren mil consejas.

Cuento popular

El peligro del rostro

El fundador de aquel Imperio turco, que tanto dió que hacer antaño á venecianos y españoles, hasta que logramos contenerle definitivamente en sus fronteras europeas, por medio de la función de Lepanto, fué uno de esos héroes que, dotados de…

Cuento popular

El paraguas

Estaba siempre allí, en el ángulo de la humilde salita, arrinconado, y todos los sábados lo desempolvaba Ángeles cuidadosamente.

Cuento popular

El pajarraco

Así como es misteriosa la vena en el juego, lo es la vena en amor. Los seductores no reunen infaliblemente dotes que expliquen su buena sombra.

Cuento popular

El niño de cera (E.Pardo Bazán)

-La señora aguarda ya -dijo en alemán la fräulein; y Nora, dócil como suelen ser las criaturas enfermizas, echó a andar, bajó las escaleras solita, agarrándose al pasamano, y solita se metió dentro de la berlina, al lado de su mamá, que…

Cuento popular

El niño

Según avanzaban las horas del fosco día de diciembre, tasada su mísera luz por los turbios vidrios de la venta que pretendía iluminar la guardilla, aumentaba el sufrimiento de la mujer.